012 Caperucita roja

febrero 5, 2008

Aún en el andén, su madre la volvió a alertar del riesgo que corría. Era la primera vez que viajaba a un país no comunista, su primer contacto con aquella sociedad capitalista que acechaba a los débiles con sus fauces abiertas para devorarlos y embeberlos en la vorágine consumista. Ella le prometió que nunca se apartaría del camino dictado por los ideales que le había inculcado. Luego la besó y subió al tren. Tan pronto perdió de vista la estación, abrió la ventanilla y arrojó con desaire el viejo pañuelo rojo que cubría su cabeza desde que era una niña

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