013 Reencarnación
Febrero 14, 2008
Reconozco que me gané a pulso el reencarnarme en lo que ahora soy. Sabía que podía ocurrir y no hice nada para evitarlo. Siempre había pensado que si al morir me reencarnaba no iba a recordar absolutamente nada de mi vida anterior y que, por tanto, no tenía porque preocuparme. Pero estaba muy equivocado. Ahora comprendo que el castigo por mi mala conducta no ha sido tanto el haberme reencarnado en chucho callejero como el no poder contar a estos humanos que me patean cuando me acerco a olisquear a sus perras, que un día yo fui uno de ellos •