006 La rueda
Diciembre 19, 2007
Siete, ocho, nueve, diez, once, doce…. Definitivamente, ser rueda no es nada divertido. A menudo, como ahora, me entretengo contando los trazos blancos de la línea discontinua. No me puedo quejar ya que al menos yo puedo hacer algo. Mi homóloga del lado derecho lo tiene más crudo, la pobre, pues la mayor parte del tiempo rueda junto al arcén. Cuando me canso de contar juego a adivinar el color del trazo que se aproxima: blanco, negro, blanco, negro… Parece fácil pero la gracia está en no equivocarse cuando de repente, sin previo aviso, viene un tramo con línea continua •