002 UCI
Diciembre 12, 2007
No se encontraba del todo mal pero su hígado estaba dejando de funcionar por momentos, lo que la obligaba a visitar frecuentemente el hospital. Aquella mañana estábamos los tres en su habitación; mi padre, mi hermana y yo. Nos sentíamos incomprensiblemente relajados, a pesar de las circunstancias. De repente entró una enfermera con la comida pero reculó de inmediato al ver que se había equivocado. Por prescripción médica mi madre debía permanecer en ayunas. Entonces mamá espetó: ¡Aquí estamos tan jodidos que la comida sólo nos la enseñan!. Fue la última vez que nos reímos a carcajadas los cuatro juntos •